ENDESA es la empresa eléctrica que contribuye en mayor proporción a la cobertura de las necesidades de la energía eléctrica del país. La energía es parte de la actividad económica y de la vida social. Por ello, el consumo energético ha de seguir creciendo de manera eficiente y responsable. Sin embargo, la generación, transformación y utilización de la energía tiene también impactos no deseados, pero inevitables sobre el conjunto de la sociedad y el medio ambiente. Por esta razón, es importante estudiar los aspectos que la producción energética genera sobre las tres dimensiones del desarrollo sostenible; económico, medioambiental y social.
Aspectos en la Dimensión Económica
ENDESA contribuye de manera decisiva a que los países en los que opera se doten de una estructura de producción y distribución energética equilibrada y diversificada.
La actividad de la Compañía es una parte relevante de la economía por su propia dimensión y por la generación de riqueza directa e indirecta que implica.
Aspectos en la Dimensión Medioambiental
ENDESA tiene como reto dar un servicio fiable y de calidad, teniendo presente que el ejercicio de su actividad genera inevitablemente impactos sobre el medio ambiente.
Teniendo en cuenta lo anterior y haciendo uso de tecnologías que permitan optimizar el uso de los escasos recursos autóctonos, es posible satisfacer la demanda de los mercados, contribuyendo a la estabilidad y al desarrollo de las comunidades donde se opera.
Aspectos de la Dimensión Social
La producción y suministro de energías es una actividad con características singulares, ya que es una necesidad básica para el desarrollo y el bienestar de las personas y de las comunidades. Esta es una realidad social con la que ENDESA es consecuente. Por ello, no se limita a realizar su actividad de manera respetuosa con el medio ambiente, sino que tiene siempre presente el objetivo de contribuir al desarrollo de los entornos sociales en los que está presente.







